Toledo acaba de demostrar lo que es gobernar con sensatez. Las alegaciones presentadas han tumbado en la práctica la ZBE prevista para el Casco Histórico: se limitará a calles ya peatonalizadas, sin sanciones permanentes y solo aplicable si se superan los 40 µg/m³, algo que allí no ocurre. Protegen a vecinos, trabajadores, comercios y hostelería.
Mientras tanto, en Torrelavega, nuestro alcalde Javier López Estrada (PRC) impone la ZBE más agresiva posible, con ánimo puramente recaudatorio, en una ciudad que tiene mejores niveles de aire que Toledo.
Dos modelos. Uno piensa en su gente. El otro, en sus multas.
Moratoria a las multas de la ZBE hasta el fin de la obra FEVE.